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OTRA VEZ EL 8 DE AGOSTO

Mumía Abú-Jamal

Una confesión: no me gusta escribir sobre el 8 de agosto de 1978.
 
¿Porqué?
 
Escribir sobre los acontecimientos de esa fecha me hace recordar que 8 miembros de MOVE que aún están vivos, siguen presos más de 33 años después de los eventos de ese fatídico 8 de agosto de 1978.
 
Visto de un modo, los hombres y mujeres de MOVE son prisioneros modelo, y deberían haber sido liberados bajo palabra hace años.  Visto de otra manera, si ellos fueran otros, cualquiera, hubieran sido liberados bajo palabra hace mucho tiempo.
 
Ellos están todavía presos precisamente porque son miembros de MOVE -- la misma razón por la que originalmente fueron arrestados.
 
Ellos en verdad son doblemente castigados: por sus creencias y por sus membresías; dos de las facetas de la personalidad de un ciudadano que son supuestamente protegidas por la Primera Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos.
 
Pero la continuación del encarcelamiento de los miembros de MOVE no tiene nada que ver con la Constitución de los Estados Unidos; pero tiene todo que ver con la política.
 
Porque políticos han llegado a grandes posiciones usando las espaldas de MOVE, y esos políticos quieren continuar haciendo lo mismo.
 
Entre tanto, perdidos en estas jugadas hay seres reales y decentes, gente como: Eddie África, Janine, Phil, Janet, Delbert, Debbie, Chuck y Mike África. Abuelos, padres, hijos; abuelas, madres e hija - seres reales. Bellos, buenos; hombres y mujeres decentes.
 
Hay otra razón por la que no me gusta escribir sobre el 8 de agosto de 1978.
 
¿Cuántos de Ustedes sabe que por lo menos 4 de los miembros de MOVE - todas las mujeres y por lo menos uno de los hombres (Eddie África) - jamás fueron convictos de cargos que envolvieran armas de fuego? (Digo por lo menos 4 -- pueden haber más!)
 
No me gusta escribir sobre el 8 de agsto de 1978 porque me da rabia. Y me da rabia porque se trata de un caso de absoluta injusticia.
 
Y todo el mundo lo sabe.
 
Las Cortes de Justicia lo saben.  Los abogados lo saben.  Los periodistas lo saben.  Y los políticos lo saben -- y nadie hace absolutamente nada sobre éso.
 
Y esos prisioneros siguen sufriendo injustamente.
 
Necesitamos un Movimiento en Defensa de MOVE, para escribir un nuevo y mejor final a esta monstruosa injusticia.