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El autócrata ilustrado.

Emmanuel P. González Espinal

En todas las épocas, con sus raras excepciones, nuestros gobernantes de turno, han sido muy proclive a la adulación, rodeándose siempre de  “felicitadores”  que los enaltecen en demasía.  En nuestra historia Patria el más representativo, ha sido el General Antonio Guzmán Blanco.

     A  Guzmán , sus áulicos le asignaron los títulos como el  de; Héroe de Abril, Ilustre Americano, Regenerador de la Patria, Sol de Abril y a  escondida, el de Autócrata Ilustrado y  Civilizador, lisonjas que nuestro personaje, no sólo las aceptaba complacido sino que las estimulaba, a punto que de costumbre pasó  a  ser un culto a su personalidad.

     De esos calificativos el único que no permitió Guzmán por razones obvias, fue el de autócrata; aunque su autoritarismo como gobernante fue muy evidente, sobre todo cuando dijo: lo que necesito son ministros escribientes, pues  yo soy el único que piensa.

     Ahora lo de ilustrado y civilizador se comprueba a través de sus notorias obras y actuaciones, que a continuación señalamos:

     Guzmán Blanco quien además de ser un gran caudillo y hombre de guerra, adquiere su doctorado en la Universidad de Caracas.  Así mismo se destaca como periodista, político, orador, escritor, hacendista, diplomático, polemista , legislador, jurista,  historiador  y su grado de General en Jefe se lo ganó en pleno Campo de Batalla a sablazo limpio; es decir abarcó muchas facetas en su vida pública. Guzmán a su vez estuvo imbuido con las corrientes y doctrinas filosóficas más en boga de la época. Se identificó con el Positivismo.

     Como civilizador, Guzmán siempre tuvo un noble afán de realizar grandes empresas, de allí buscó hacer de Caracas un Paris tropical con nuevas edificaciones y levanta en 90 días el Capitolio Federal; también construye el Teatro Municipal, el Panteón Nacional, la Plaza Bolívar  y en el centro de la ella la estatua al Padre de la Patria,  la Universidad Central, puentes, jardines públicos, y  cambia en su totalidad la monótona faz  caraqueña. A  nivel nacional transforma los caseríos en  aldeas y las  aldeas en ciudades y  mediante el Decreto del 27 de Junio de 1.870 que instituyó la educación primaria gratuita y obligatoria, humaniza a su pueblo enseñándolos a leer y a escribir. Continuaremos.
 

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