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El Nazional y sus mierdas

cagada

Otra vez bobolongo y su pérfida fijación contra el gobierno del comandante Chávez. En el editorial de hoy en su versión digital, enfila El Nazional sus sucias medias verdades (adosadas de groseras mentiras y ocultamientos) , dejando entrever que el Presidente mantiene un doble rasero con el asunto del terrorismo. Habla de Posada Carriles, pero no nombra a la CIA, ni al millón de muertos de IRAQ y Afganistán, ni la cácrcel de Guantánamo, verdaderos antros del terror y de la muerte. Sólo se fija en Gadaffi. Sólo habla de Irán, siguiendo el papel escrito por las agencias de inteligencia gringas, tratando de desprestigiar al Presidente, en una vuelta de tuerca más para intentar su derrocamiento.

Caricatura: Vicman

Editorial de El Nazional versión digital. 2 de abril de 2010

Diplomacia hipócrita

Rusia y terrorismo

El Presidente de la República sostuvo una conversación telefónica con el mandatario ruso, Dimitri Medvedev, en el transcurso de la cual le expresó su dolor por los ataques terroristas ocurridos en el metro de Moscú, que causaron la muerte a 39 personas y dejaron decenas de heridos.

El jefe del Estado le ratificó a Medvedev "todo el apoyo moral y político de Venezuela a Rusia en la lucha contra el terrorismo".

Enhorabuena y que este paso abra camino a una rectificación más profunda.

En efecto, todas estas manifestaciones de repudio al terrorismo, sean de izquierda o de derecha, tienen que ser apoyadas en la misma medida en que estén sustentadas en una política sincera y continua. En verdad, el Gobierno venezolano ha tenido una política peligrosa y ambigua en este terreno porque si bien ha condenado las prácticas terroristas de Posada Carriles y su grupo, no ha sido tan rotundo en sus condenas al sangriento atentado de la Amia, la mutual de la comunidad judía en Buenos Aires, que dejó centenares de muertos y heridos.

Tampoco ha sido solidario con el actual gobierno argentino que reclama a Irán su responsabilidad en ese ataque y en otro ocurrido en la embajada de Israel en Argentina. Son dos atentados terroristas que la justicia sureña no sólo ha investigado durante años, sino que ha terminado por señalar a altos funcionarios del Gobierno de Irán como responsables directos de estos hechos.

Pero Venezuela ha hecho la vista gorda y no se ha enterado de estos crímenes monstruosos del terrorismo iraní causados en territorio latinoamericano, ni tampoco de las boletas de captura expedidas por Interpol para que se detengan a los autores materiales e intelectuales de esos dos hechos sangrientos que produjeron más víctimas inocentes que las dolorosas y vilmente asesinadas este lunes por mujeres suicidas en el metro de Moscú.

¿Por qué este doble rasero en la política internacional venezolana? Por un lado se persigue a unos terroristas que colocan bombas en aviones civiles y por el otro se le tiende la mano servicial a Muammar Gaddafi, presidente de Libia, quien estuvo en Venezuela en septiembre de 2009 (se le entregó una réplica de la espada de Simón Bolívar y recibió la orden del Libertador) y con quien el mandatario nacional firmó una decena de acuerdos.

Para los que llegaron tarde a la película, recordemos que unos de los hombres de este cruel y pintoresco coronel Gaddafi (que llegó hace más de 40 años al poder por un golpe militar) fue declarado culpable por haber organizado en 1988 el atentado de Lockerbie, en Escocia, en el cual "un avión de Pan American World Airways explotó en el aire y murieron las 259 personas que viajaban a bordo y 11 personas más en tierra".

La bomba la colocó el agente secreto libio Abdel Basset al Megrahi y luego de varios años, en diciembre de 2003, Libia "aceptó su responsabilidad y acordó indemnizar a las víctimas". ¿Y la espada de Bolívar?