Pasar al contenido principal

Miren cómo han engordado estas manitas blancas en plena huelga de hambre

manitas

(El Nacional) Ya no son 13 sino 26 los jóvenes que se mantienen en huelga de hambre para exigir la visita a Venezuela del secretario general de la Organización de Estados Americanos, José Miguel Insulza, y el cese de la persecución política que, aseguran, existe en el país.

Además de los estudiantes que tienen 2 semanas sin ingerir alimentos en la sede de la OEA en Caracas, ayer se sumaron 13 huelguistas más: 3 se instalaron afuera de la Embajada de Chile, otros 4 se ubicaron en las adyacencias de la Embajada de Costa Rica y 6 más se situaron en la plaza República de Maracaibo, en el estado Zulia.

El objetivo de todos estos jóvenes es el mismo: presionar para que los representantes de esos países en la OEA soliciten en Consejo Permanente la revisión de la situación de los derechos humanos en Venezuela y agilicen lo necesario para lograr la visita de Insulza.

"Sólo vamos a suspender la huelga cuando el Gobierno de Costa Rica haga su petición formal ante la Organización de Estados Americanos", aseguró Manuel Linares, estudiante de Derecho y secretario del movimiento Juventud Activa Venezuela Unida en Carabobo.

En una carta, que también fue entregada en la Embajada de Panamá en Caracas y en la Cancillería de Venezuela, los huelguistas denuncian "la existencia de un esquema sistemático de persecución política perpetrada desde el Gobierno nacional, la existencia de más de 28 presos políticos y de miles de personas que son objeto de procesos penales y administrativos que fueron abiertos por haber ejercido su derecho a manifestar pacíficamente en contra del Gobierno de Hugo Chávez".

"La idea es recibir el apoyo de los países miembros de la OEA para que sean ellos los que también planteen ante esa instancia internacional la grave situación que vive Venezuela", indicó Ronny Navarro, coordinador regional de la Juventud Activa Venezuela Unida en Monagas, y que forma parte del grupo de estudiantes que se apostó en la Embajada de Chile. "Esa sede diplomática en Caracas es significativa porque Insulza es oriundo de ese país", agregó.

Apoyo regional. Desde ayer la huelga de hambre no sólo se duplicó el número de jóvenes en protesta, sino que traspasó los límites de la capital.

"Nos sumamos a la iniciativa de los compañeros de Caracas porque defendemos la misma lucha. En Zulia, por ejemplo, José Sánchez ganó con más de 91.000 votos y a pesar de eso sigue preso", explicó Daniel Espino, de 23 años de edad. Los seis jóvenes en huelga en Maracaibo exigen, especialmente, el respeto a la inmunidad parlamentaria y la presencia de Insulza en Venezuela.

Los estudiantes no descartan radicalizar la huelga, enviar comunicaciones a otras sedes diplomáticas e instalar más compañeros en otras embajadas. Aseguran que esta es la tercera fase de la protesta pero no la última.